11/9/07

Interactividad: el mayor ciberreto periodístico

El futuro de los medios periodísticos descansa en que sus profesionales aprendan a redactar, editar y crear productos interactivos para la web.

Crear y editar contenidos interactivos es el reto que deben afrontar los medios periodísticos latinoamericanos hoy para triunfar en el futuro. Cumplir la meta descansa en los periodistas, quienes, en términos de capacitación, tienen por desafío aprender a crear productos multimedia y a escribir para Internet. A esta conclusión llegó la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se celebró en marzo pasado, en Cartagena, Colombia, como señala Rommel Berrezueta, en un resumen cronológico del encuentro.

Similar criterio manifiesta el profesor Max Magee, en un estudio titulado Los roles de los periodistas en las salas de redacción digitales, donde distingue las habilidades de edición y de creación de contenido de las habilidades de producción de contenido. Específicamente, Magee considera que los profesionales del periodismo deben manejar HTML, Photoshop y sistemas de administración de contenido; mientras que estima que conocimientos en programación, JavaScript y diseño y administración de bases de datos "parecen ser de más especializada importancia y deberían así ser parte del programa de periodismo digital solo como electivas". Las posibilidades que el periodismo digital ofrece y las mencionadas herramientas con las que se pueden explotar esas posibilidades deben estar al servicio de generar una experiencia más interactiva y enriquecedora para el usuario, de tal forma que pueda informarse de lo que le interesa, utilizando los recursos que sienta necesarios.

Otro reto para el ciberperiodismo es, según Magee, aprender a editar contenido web, lo cual, para el periodista Javier Castañeda, implica condensar los flujos de información para "devolverlos a la audiencia una vez sintetizados, indexados y referenciados". Esta tarea resulta particularmente importante en un contexto en el que, empoderados de información, cada vez más usuarios participan activamente en la producción de noticias. Así, editar correctamente el contenido web, en una especie de darwinismo digital, permitiría a los usuarios tener una experiencia más enriquecedora y a los medios, ganar más audiencia.

Redactado por freakspilla c

6/9/07

¿Periodistas somos todos?

Inimaginable en los medios tradicionales, completamente factible en los medios digitales: los usuarios no solo pueden escoger las noticias que desean leer, sino también escribirlas. Para muestra un botón: OhmyNews.com; bueno dos: El Morrocotudo, ambos son parte de este fenómeno de 'We Media', donde los ciudadanos empoderados se involucran activamente en el proceso de colectar, reportar, analizar y diseminar información (periodismo participativo).

En el periodismo participativo se valora más la conversación, la colaboración y el igualitarismo por encima de la rentabilidad. Claro que esta característica se contrapone a la nueva tendencia en los medios tradicionales de sacrificar información -si es necesario- por cobrar publicidad; pero va muy en línea con todo el tema del software libre y de código abierto, herramientas accesibles para cualquier ciberciudadano que desee publicar y colaborar fácilmente en la Web -aunque no tan económicas, dicen algunos-.

¿Y entonces, los que estudiamos 5 años la carrera nos vamos a quedar sin brete? Que no cunda el pánico freakspillas, que el periodismo participativo es un complemento a los medios tradicionales, como lo ha dicho Sonia Blanco. Más que competencia, con la participación ciudadana pueden desarrollar una base más extensa de fuentes -expertas en muchos casos- en un amplio rango de temas. Además, pueden confirmar los hechos publicados con mayor inmediatez, lo que iría a favor de la credibilidad del medio. Estimular la participación ciudadana, indudablemente requerirá un cambio en los medios tradicionales e implicará descubrir un nuevo respeto por sus lectores, pero en la medida en que éstos se sientan más involucrados con la empresa noticiosa, más leales serán los lazos de pertenencia que con ésta desarrollen. Y lo más importante: la verdadera ganadora de esta situación será la ciudadanía misma que tendrá información más completa y balanceada.

30/8/07

Un medio que se niega a morir

En el futuro cercano no imaginamos que la gente acuda a los diarios para informarse; si no que, en su computadora, palm, celular u otro medio mucho más portátil y pequeño, recibirán únicamente las noticias duras que les interesen. Partiendo de la premisa de que la gente ya no tiene tiempo, los medios han sido complacientes, entregando informaciones cada vez más cortas, escuetas y volátiles, y acudiendo a los programas enlatados provenientes de otros países.

Pero, aún así, no creemos que los géneros periodísticos que se utilizan en prensa vayan a desaparecer porque siempre va(mos) a existir ese grupo de personas interesadas en disfrutar de una vívida crónica, de un sabroso reportaje o de una conmovedora entrevista. Tener esas excepciones dentro del bombardeo de información fútil permiten un respiro en medio de la cotidianeidad cada vez más ajetreada. Efectivamente, -como lo planteó Sergio Ramirez- "la convivencia estrecha entre narración literaria y narración periodística, al compartir los mismos temas, no está llegando a su fin". Además, un triste pero indiscutible hecho es que la brecha digital continuará jugando a favor de los diarios impresos; pero ese tema es para otra posteada. (Claro que si alguien lo quiere freakspiar, ¡bienvenido sea!)

Otro desafío para los medios tradicionales se deriva del auge que está teniendo Internet gracias a la interactividad que permite. En línea, el mundo de la opinión y el comentario experto no está restringido a las privilegiadas fuentes consultadas por los medios tradicionales y además, ¡es gratis! Así, la vigencia de los medios tradicionales recaerá, no solo en su capacidad para reinventarse, sino también en si logran estimular el diálogo con los ciudadanos, porque involucrar a la audiencia en la creación de contenido tiene sus beneficios: genera en ella un sentido de pertenencia, permite crear una ciudadanía más informada y una democracia más robusta.